2009 Guatemala Portraits

Guatemala firmó en 1996 los acuerdos de paz entre la Guerrilla y el Gobierno, para acabar con  treinta y seis años de conflicto armado y un genocidio de más de doscientos mil muertos y desaparecidos. Sin embargo, en muy poco tiempo estos acuerdos se convirtieron en papel mojado; la violencia y el miedo seguían siendo las principales señas de identidad de este país centroamericano, y su pueblo, fundamentalmente Maya, la principal víctima. Es en este contexto en el que surgió la idea de realizar un documental que hablara y denunciara la violencia que seguía ejerciéndose con total impunidad, dando voz a quienes desde diferentes ámbitos sociales tratan de luchar para que se haga justicia en Guatemala. De ese documental, titulado “Guatemala: la violencia que no cesa”, surgen los retratos de esta colección de fotografías que, con sus luces y sombras, se convierten en una perfecta alegoría de un país luminoso lleno de sombras. Cada uno de los rostros de esta serie de retratos parecen haber sido invadidos en su intimidad, una intimidad que esconde miles de historias de supervivencia, como si en sus espaldas cargaran con todos los muertos, desparecidos, torturados… Sus pupilas parecen atravesar la lente del objetivo, intentando interpelar a quien se sitúa al otro lado de la cámara, para explicarle que ellos y ellas son testigos del horror desatado por el Ejército…
(Javier Lázaro)

Guatemala signed in 1996 peace agreements between the Guerrilla and the Government, to end thirty-six years of armed conflict and a genocide of more than two hundred thousand dead and disappeared. However, in a very short time these agreements became a waste of paper; violence and fear continued to be the main hallmarks of this Central American country, and its people, mainly Maya, the main victim. It is in this context that the idea of ​​making a documentary that spoke out and denounced the violence that continued to be carried out with total impunity emerged, giving voice to those who from different social spheres try to fight for justice in Guatemala. From this documentary, entitled “Guatemala: Violence that does not stop”, the portraits of this collection of photographs emerge that, with their lights and shadows, become a perfect allegory of a luminous country full of shadows. Each of the faces in this series of portraits seem to have been invaded in their privacy, an intimacy that hides thousands of stories of survival, as if on their backs they carried all the dead, disappeared, tortured … Their pupils seem to cross the objective lens, trying to question whoever is on the other side of the camera, to explain that they are witnesses to the horror unleashed by the Army …